Nuestro barrio
Casa del Gitano se encuentra en pleno Casco Antiguo de Sevilla, en la histórica calle Peñuelas, justo frente a la Iglesia de San Román, uno de los templos más antiguos de la ciudad y punto de partida de numerosas hermandades durante la Semana Santa. Un lugar donde la tradición, la vida popular y el patrimonio se respiran a cada paso.
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A pocos metros se abre el entorno de Santa Catalina, un conjunto monumental único donde conviven estilos mudéjares, góticos y barrocos, con la restaurada Iglesia de Santa Catalina como emblema, declarada Bien de Interés Cultural. Muy cerca también se encuentran la Iglesia de San Pedro, la Plaza de los Terceros y el Mercado de la Encarnación, centro neurálgico de la vida local.
El barrio conserva el trazado medieval de callejuelas estrechas, casas señoriales, patios, antiguos corrales y plazas escondidas, además de numerosos bares tradicionales, bodegas, tabernas y comercios de barrio que mantienen intacta la esencia sevillana. A menos de diez minutos a pie se encuentran lugares tan emblemáticos como Las Setas, la Plaza de la Alfalfa, la Calle Feria o los jardines del Valle.
A pocos pasos del alojamiento se encuentran dos de los lugares con más historia y personalidad de Sevilla: el Palacio de las Dueñas y la Iglesia de San Román.
El Palacio de las Dueñas, una de las residencias históricas más emblemáticas de la ciudad, fue hogar de la inolvidable Duquesa de Alba, cuyas cenizas descansan precisamente en la Iglesia de San Román. Este palacio, construido entre los siglos XV y XVI, combina influencias renacentistas, mudéjares y góticas, y en él nació el poeta Antonio Machado. Sus patios, jardines y salones permiten descubrir la Sevilla más aristocrática y auténtica.
Por su parte, la Iglesia de San Román estuvo vinculada durante décadas a la Hermandad de los Gitanos antes de su traslado actual. Un lugar profundamente conectado con la tradición popular, la Semana Santa sevillana y la identidad cultural del barrio.
El Palacio de las Dueñas puede visitarse habitualmente todos los días del año en horario de mañana y tarde, mientras que la Iglesia de San Román abre principalmente durante celebraciones religiosas y visitas culturales concretas, especialmente en fechas señaladas de Sevilla.
Alojarse en Casa del Gitano es vivir rodeado de historia, arte y algunas de las tradiciones más auténticas de la ciudad. Un barrio para pasearlo con calma, para descubrirlo sin mapa y para disfrutar de su arquitectura, su gastronomía y su vida cotidiana: la Sevilla más verdadera.
El barrio conserva el trazado medieval de callejuelas estrechas, casas señoriales, patios, antiguos corrales y plazas escondidas, además de numerosos bares tradicionales, bodegas, tabernas y comercios de barrio que mantienen intacta la esencia sevillana. A menos de diez minutos a pie se encuentran lugares tan emblemáticos como Las Setas, la Plaza de la Alfalfa, la Calle Feria o los jardines del Valle.
A pocos pasos del alojamiento se encuentran dos de los lugares con más historia y personalidad de Sevilla: el Palacio de las Dueñas y la Iglesia de San Román.
El Palacio de las Dueñas, una de las residencias históricas más emblemáticas de la ciudad, fue hogar de la inolvidable Duquesa de Alba, cuyas cenizas descansan precisamente en la Iglesia de San Román. Este palacio, construido entre los siglos XV y XVI, combina influencias renacentistas, mudéjares y góticas, y en él nació el poeta Antonio Machado. Sus patios, jardines y salones permiten descubrir la Sevilla más aristocrática y auténtica.
Por su parte, la Iglesia de San Román estuvo vinculada durante décadas a la Hermandad de los Gitanos antes de su traslado actual. Un lugar profundamente conectado con la tradición popular, la Semana Santa sevillana y la identidad cultural del barrio.
El Palacio de las Dueñas puede visitarse habitualmente todos los días del año en horario de mañana y tarde, mientras que la Iglesia de San Román abre principalmente durante celebraciones religiosas y visitas culturales concretas, especialmente en fechas señaladas de Sevilla.
Alojarse en Casa del Gitano es vivir rodeado de historia, arte y algunas de las tradiciones más auténticas de la ciudad. Un barrio para pasearlo con calma, para descubrirlo sin mapa y para disfrutar de su arquitectura, su gastronomía y su vida cotidiana: la Sevilla más verdadera.